Seguros · Análisis específico

Bonus-malus del seguro de coche — cómo funciona y por qué importa

El bonus-malus es el mecanismo invisible que premia la trayectoria limpia con descuentos de hasta el 60 % sobre prima base y penaliza la siniestralidad con recargos durante 3-4 años. Pertenece al conductor, no al vehículo, y se transfiere al cambiar de aseguradora si se gestiona bien.

Actualizado 2026-09-25 · Cristian Corrales, editor

El bonus-malus es el mecanismo actuarial que premia al conductor con trayectoria limpia con descuentos progresivos sobre la prima base del seguro y penaliza al conductor con siniestros con culpa con recargos que persisten durante varios años. Es probablemente el sistema menos visible de la mecánica del seguro y, paradójicamente, uno de los que más impacto tiene en la prima a lo largo del tiempo: un conductor con bonus consolidado puede pagar el 40 % de lo que paga el mismo conductor en el primer año de contratación.

Esta guía recorre el mecanismo del bonus-malus, la tabla de progresión típica, la transferencia entre aseguradoras al cambiar de compañía y el cálculo coste-beneficio que conviene hacer antes de declarar un parte de cuantía pequeña.

Cómo se calcula el bonus-malus año a año

El sistema funciona como coeficiente multiplicador sobre la prima base del seguro. Al contratar la primera póliza, el coeficiente suele partir del 100 % (prima base íntegra). Cada año natural de la póliza, el coeficiente se ajusta según la siniestralidad del año anterior: si no hubo partes con culpa, baja; si hubo partes con culpa, sube. Conviene una advertencia previa: en España no existe una escala de bonus-malus fijada por ley con validez para todas las compañías. Al amparo de la libertad de tarifas que reconoce la Ley 20/2015, de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras, cada aseguradora define su propia escala y su propia base técnica actuarial, sujeta solo a la supervisión de solvencia de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

A título orientativo, una progresión de mercado habitual para un conductor sin partes con culpa es la siguiente: año 0 coeficiente 100 % (prima base), año 1 baja al 92 %, año 2 al 85 %, año 3 al 78 %, año 4 al 70 %, año 5 al 60 %, año 6 al 50 %, año 7 al 45 %, año 8 al 42 %, año 9 al 40 % (suelo). El descuento máximo acumulado se sitúa habitualmente entre el 55 % y el 60 % de la prima base en muchas compañías, pero son cifras de referencia, no un baremo oficial: cada aseguradora ajusta la progresión a su criterio.

La progresión cuando hay parte con culpa también depende de cada compañía. Como orden de magnitud de mercado, cada parte suele subir el coeficiente entre el 15 % y el 30 % según aseguradora y cuantía del siniestro. Para un conductor con coeficiente 60 % (cinco años limpios), un parte con culpa puede subirlo al 75-85 % de golpe, lo que se traduce en un sobrecargo anual estimado de 100-200 € sobre la prima anterior. La recuperación al coeficiente previo lleva habitualmente 3-4 años de trayectoria limpia.

La transferencia entre aseguradoras: cómo no perder el bonus

Un error frecuente al cambiar de aseguradora es no solicitar el certificado de antecedentes siniestrales y, por tanto, perder la trayectoria acumulada. La nueva aseguradora aplica coeficiente 100 % por defecto si no se acredita histórico, lo que equivale a empezar de cero con la consiguiente prima inflada.

El procedimiento correcto es el siguiente. Primero: solicitar a la aseguradora actual el certificado de antecedentes siniestrales. El artículo 2.7 del Real Decreto Legislativo 8/2004, desarrollado por el artículo 9 del Real Decreto 1507/2008, obliga a la aseguradora a expedirlo en el plazo de 15 días hábiles desde la solicitud del asegurado. Segundo: presentar el certificado a la nueva aseguradora al contratar; la nueva aseguradora aplica el coeficiente certificado en la nueva póliza desde el primer día. Tercero: revisar la primera factura de la nueva póliza para confirmar que el coeficiente aplicado coincide con el del certificado. Si hay discrepancia, reclamar inmediatamente con el certificado en mano.

El certificado recoge tres datos clave: coeficiente bonus-malus actual, historial de siniestros con culpa de los últimos cinco años de seguro (el plazo que fija el propio artículo 2.7 del Real Decreto Legislativo 8/2004), y antigüedad del conductor en la compañía. Además, las aseguradoras pueden compartir información a través de ficheros comunes de siniestralidad, al amparo del artículo 99.7 de la Ley 20/2015 (LOSSEAR), operados en la práctica por TIREA por encargo del sector, por lo que ocultar partes previos a la nueva aseguradora no suele funcionar: la verificación cruzada es habitual.

El cálculo coste-beneficio de declarar partes pequeños

Una decisión recurrente para el conductor con bonus consolidado es si declarar un parte de cuantía pequeña (300-700 €). El instinto natural es declarar porque "para eso pago el seguro", pero el cálculo racional muestra que en muchos casos no compensa.

La cuenta tiene dos lados. Lado declarar: la aseguradora paga el siniestro (menos la franquicia si aplica). El coeficiente bonus-malus sube entre el 15 % y el 30 %; el sobrecargo anual sobre la prima durante 3-4 años suele ser de 80-200 € adicionales. Coste acumulado del sobrecargo durante el periodo de recuperación: 240-800 €. Lado no declarar: el asegurado paga el siniestro íntegro de su bolsillo. El bonus-malus se mantiene íntegro. Coste único: la cuantía del siniestro.

La regla práctica: si la cuantía del siniestro es inferior a 600-800 €, raramente conviene declararlo. Si supera 1.500 €, casi siempre conviene declararlo. En la horquilla intermedia (800-1.500 €), depende del coeficiente bonus-malus actual y de la franquicia aplicable.

Una excepción: si en el siniestro hay daños a terceros (responsabilidad civil), siempre conviene declarar aunque la cuantía del daño propio sea pequeña. La responsabilidad civil no admite gestión personal: hay que tramitarla por aseguradora obligatoriamente.

El bonus-malus en casos especiales

Tres situaciones específicas tienen reglas particulares que conviene conocer.

Cambio de vehículo dentro de la misma aseguradora: el bonus-malus se mantiene íntegro al asegurar un nuevo vehículo con la misma aseguradora, siempre que el titular sea el mismo. Es ventaja operativa frente a cambiar de aseguradora simultáneamente con el coche.

Bonus-malus heredado o transferido: el bonus pertenece al conductor. No se hereda ni se transfiere a otro conductor (cónyuge, hijos), salvo modalidades específicas de algunas aseguradoras que permiten al titular ceder parcialmente su bonus al segundo conductor declarado. Es modalidad excepcional.

Parte sin culpa o con culpa concurrente: los partes sin culpa no afectan al bonus. Los partes con culpa concurrente (50/50) suelen afectar al bonus aunque en menor medida que partes con culpa íntegra. Conviene revisar la atribución de cada siniestro y, si hay error, reclamar a la aseguradora para corregirlo. Una atribución incorrecta puede subir el coeficiente injustamente durante años.

Estrategia óptima a largo plazo

Tres pautas operativas maximizan el ahorro a largo plazo derivado del bonus-malus.

Primera: solicitar siempre el certificado de antecedentes siniestrales al cambiar de aseguradora. Es trámite obligatorio para la aseguradora actual, con un plazo máximo de 15 días hábiles, y evita perder años de trayectoria acumulada. Segunda: declarar partes con cuantía superior a 1.500 €, no declarar partes con cuantía inferior a 600-800 €, calcular caso por caso en la horquilla intermedia. Tercera: revisar la atribución de siniestros propios: cualquier siniestro sin culpa que la aseguradora atribuya erróneamente con culpa debe corregirse para no penalizar el bonus.

La elección de aseguradora al cambiar y la modalidad de cobertura son las dos palancas adicionales que combinan con la gestión del bonus para optimizar la prima. Detalle en la guía sobre cómo elegir aseguradora y en la guía sobre modalidades. El procedimiento de cancelación al cambiar en la guía sobre cancelación del seguro. Y el análisis de fondo, que desmonta el mito de que al cambiar de compañía se pierde el bonus acumulado, en la guía sobre cuándo merece la pena cambiar de seguro.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente el bonus-malus?

Es un coeficiente multiplicador sobre la prima base del seguro que premia la trayectoria limpia y penaliza la siniestralidad con culpa. En España no hay una escala legal única: cada aseguradora fija la suya, con su propia base técnica actuarial, al amparo de la libertad de tarifas de la Ley 20/2015 de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras. Como referencia de mercado, es habitual empezar en 100 % al contratar la primera póliza y bajar cada año sin parte con culpa entre el 5 % y el 10 %, hasta un suelo que muchas compañías sitúan alrededor del 40 % (un descuento de en torno al 60 % sobre la prima base); cada parte con culpa suele subir el coeficiente entre el 15 % y el 30 %, según la aseguradora. El bonus pertenece al conductor, no al vehículo: se transfiere con el conductor a sucesivas aseguradoras siempre que se acredite con el certificado de antecedentes siniestrales.

¿Cómo transfiero mi bonus-malus al cambiar de aseguradora?

Solicitar el certificado de antecedentes siniestrales a la aseguradora actual (debe expedirlo en el plazo de 15 días hábiles, por mandato del artículo 2.7 del Real Decreto Legislativo 8/2004, desarrollado por el artículo 9 del Real Decreto 1507/2008) y presentarlo a la nueva aseguradora al contratar. El certificado recoge el coeficiente bonus-malus actual, el historial de siniestros con culpa de los últimos años y la antigüedad del conductor. La nueva aseguradora aplica el coeficiente certificado en la nueva póliza, según su propia escala. Sin el certificado, la nueva aseguradora suele aplicar el coeficiente de partida y se pierde la trayectoria acreditada. Es trámite obligatorio para no perder años de descuento.

¿Conviene declarar un parte de poca cuantía a la aseguradora?

Habitualmente no. Para un parte de 400-700 € de coste, la subida del bonus-malus durante los 3-4 años siguientes (típicamente 80-200 € adicionales anuales) suele costar más que asumir el parte personalmente. La cuenta racional: parte de cuantía X, sobrecargo anual estimado del bonus-malus durante 3-4 años (suma acumulada). Si la suma acumulada supera X, no declarar. Si X supera la suma acumulada, declarar. La regla simple: partes de menos de 800 € raramente conviene declararlos; partes de más de 1.500 € casi siempre conviene declararlos.

¿Qué pasa con mi bonus si tengo un parte sin culpa?

Los partes sin culpa NO afectan al bonus-malus. El sistema penaliza la siniestralidad atribuible al conductor (parte con culpa total o concurrente), no los siniestros causados por terceros. Si un coche te embiste por detrás en semáforo, el parte se tramita por tu aseguradora (que reclama al causante) pero tu bonus-malus se mantiene íntegro. Conviene revisar la declaración de cada siniestro para confirmar que tu aseguradora lo registra correctamente como sin culpa; un error en la atribución puede subir el coeficiente injustamente.

Fuentes y metodología

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