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Etiqueta ambiental DGT: cómo solicitarla, categorías y coste en 2026

La clasificación ambiental de los vehículos que establece la Dirección General de Tráfico es la puerta de entrada a las zonas de bajas emisiones, al aparcamiento regulado en las grandes ciudades y a las bonificaciones municipales del impuesto de circulación. Cuatro pegatinas de colores determinan qué vehículos pueden circular por dónde y cuándo, pero el sistema tiene matices que conviene conocer antes de asumir que la clasificación de tu coche es la que crees. Lo que sigue es la guía completa: las cuatro categorías, los criterios técnicos reales de asignación, cómo obtener el distintivo y qué significa circular sin él.

Actualizado 2026-07-08 · Cristian Corrales, editor

Las cuatro etiquetas ambientales de la DGT —B, C, ECO y CERO— sobre los vehículos que representan cada categoría

Las cuatro categorías y los vehículos sin etiqueta

El sistema de clasificación ambiental de la Dirección General de Tráfico establece cuatro niveles de distintivo, más una categoría sin etiqueta para los vehículos que no alcanzan el umbral mínimo. Las cuatro categorías son acumulativas en cuanto a privilegios: cada nivel superior incluye los del inferior y añade beneficios adicionales en las zonas de bajas emisiones y en la fiscalidad municipal.

La etiqueta B (amarilla) es el nivel de entrada. Corresponde a los vehículos de gasolina matriculados a partir de enero de 2001 (norma Euro 3 y posteriores) y a los vehículos diésel matriculados a partir de enero de 2006 (norma Euro 4 y posteriores). Es la categoría más numerosa del parque automovilístico español: incluye millones de vehículos con más de quince años de antigüedad que cumplen el umbral mínimo pero que, en episodios de alta contaminación, pueden quedar excluidos de las zonas de bajas emisiones más restrictivas.

La etiqueta C (verde) cubre un escalón superior. Corresponde a los vehículos de gasolina matriculados a partir de enero de 2006 (norma Euro 4 y posteriores) y a los diésel matriculados a partir de septiembre de 2015 (norma Euro 6 y posteriores). Esta categoría accede a las zonas de bajas emisiones de forma permanente en la mayoría de las ciudades, aunque puede sufrir restricciones puntuales en los protocolos de contaminación más severos.

La etiqueta ECO (azul y verde) identifica a los vehículos híbridos que no alcanzan el umbral de la categoría CERO. Incluye los híbridos no enchufables (HEV y MHEV) con cualquier norma Euro, los híbridos enchufables (PHEV) que emiten más de 20 gramos de CO2 por kilómetro o cuya autonomía eléctrica no alcanza los 40 kilómetros, y los vehículos de gas natural o gas licuado de petróleo. Es una categoría puente: ofrece ventajas significativas en aparcamiento regulado y acceso a zonas de bajas emisiones, pero no alcanza las bonificaciones máximas reservadas a la categoría CERO.

La etiqueta CERO (azul) es la categoría máxima. Corresponde a los vehículos eléctricos puros (BEV), a los híbridos enchufables con emisiones iguales o inferiores a 20 gramos de CO2 por kilómetro y autonomía eléctrica mínima de 40 kilómetros, y a los vehículos de pila de combustible de hidrógeno. Los vehículos con etiqueta CERO acceden sin restricción a todas las zonas de bajas emisiones, disfrutan de bonificaciones de hasta el 75 por ciento en el impuesto de circulación en muchos municipios y de aparcamiento gratuito o bonificado en el Servicio de Estacionamiento Regulado de las grandes ciudades.

Los vehículos sin etiqueta son aquellos que no cumplen los criterios mínimos de la categoría B: gasolina anteriores a enero de 2001 y diésel anteriores a enero de 2006. No reciben ninguna pegatina. La ausencia de distintivo tiene consecuencias prácticas crecientes: no pueden acceder a las zonas de bajas emisiones cuando las restricciones están activas, no pueden aparcar en zonas reguladas de algunas ciudades y son los primeros en quedar excluidos de la circulación urbana en episodios de alta contaminación.

Cómo saber qué etiqueta corresponde a tu vehículo

La forma más directa y gratuita de consultar la clasificación ambiental de un vehículo es a través de la sede electrónica de la Dirección General de Tráfico, en el apartado de consulta de datos del vehículo por matrícula. Basta con introducir la matrícula y el sistema devuelve, entre otros datos, la clasificación ambiental registrada. Este servicio es gratuito y no requiere certificado digital.

La clasificación se asigna automáticamente en el momento de la matriculación del vehículo en España, cruzando tres variables: el tipo de combustible o energía (gasolina, diésel, híbrido, eléctrico, gas), la norma de homologación de emisiones (Euro 1 a Euro 6e) y la fecha de primera matriculación. El conductor no necesita solicitar la clasificación: esta se genera de oficio y queda registrada en la base de datos de la Dirección General de Tráfico. Lo que el conductor solicita, y paga, es el distintivo físico: la pegatina.

Existen situaciones en las que la clasificación automática puede ser incorrecta o estar desactualizada. Los vehículos que han sufrido una reforma de motor (conversión a gas, instalación de kit eléctrico) pueden tener una clasificación que no refleja su configuración actual. En estos casos, el titular debe solicitar la actualización de la clasificación ambiental ante la Jefatura Provincial de Tráfico, aportando la ficha técnica reformada con la nueva homologación. El proceso tarda entre dos y cuatro semanas.

Cómo obtener la pegatina: los cuatro canales

Una vez que el vehículo tiene la clasificación ambiental registrada en la base de datos de la Dirección General de Tráfico, el titular puede solicitar el distintivo físico por cuatro vías distintas. Cada una tiene ventajas operativas diferentes según la urgencia y la comodidad del conductor.

Correos en ventanilla. La opción más rápida. El titular acude a cualquier oficina de Correos con el permiso de circulación del vehículo (original o fotocopia) y el DNI. La pegatina se emite al momento por 5 euros. No necesita cita previa. Es la vía recomendable cuando se necesita el distintivo de forma inmediata, por ejemplo antes de un viaje a una ciudad con zona de bajas emisiones.

Correos Market online. El titular solicita la pegatina a través de la plataforma de comercio electrónico de Correos (correos.es/market). Introduce la matrícula del vehículo, el sistema verifica la clasificación ambiental contra la base de datos de la Dirección General de Tráfico y, si es correcta, genera el envío. El precio es de 5 euros más los gastos de envío (1-3 euros según modalidad). El plazo de entrega oscila entre 24 y 48 horas laborables.

Talleres CETRAA autorizados. La Confederación Española de Talleres de Reparación de Automóviles y Afines (CETRAA) tiene convenio con la Dirección General de Tráfico para la distribución de distintivos ambientales. Los talleres adheridos pueden emitir la pegatina al momento por 5 euros. Es una opción útil si el conductor tiene prevista una visita al taller por otra razón (revisión, reparación, pre-ITV) y aprovecha para solicitar el distintivo.

Gestorías. Las gestorías administrativas de tráfico también tramitan el distintivo ambiental, generalmente a un precio superior (8-15 euros) porque incluyen la verificación previa de la clasificación, la gestión completa del trámite y, en algunos casos, la colocación en el parabrisas. Es la opción recomendable para conductores que no están seguros de la clasificación de su vehículo o que prefieren delegar el trámite completo.

En los cuatro canales, los documentos necesarios son los mismos: el permiso de circulación del vehículo (que acredita la titularidad y la matrícula) y el DNI del solicitante. Si el solicitante no es el titular del vehículo, necesita una autorización escrita del titular.

Dónde colocar la pegatina

La instrucción de la Dirección General de Tráfico indica que el distintivo ambiental debe colocarse en la esquina inferior derecha del parabrisas delantero, visto desde el interior del habitáculo. La pegatina se adhiere por la cara interior del cristal, de modo que sea visible desde el exterior. Para las motocicletas, que carecen de parabrisas convencional, la instrucción recomienda colocar el distintivo en una ubicación visible del vehículo, generalmente en la parte delantera del guardabarros o en el lateral de la carrocería.

Aunque la colocación parece trivial, hay un matiz operativo relevante: la pegatina no es reposicionable. Una vez adherida al cristal, retirarla la daña. Si el conductor cambia de vehículo, necesita solicitar una nueva pegatina para el nuevo coche por otros 5 euros. Si el parabrisas se sustituye por rotura, la pegatina se destruye con el cristal viejo y hay que pedir una nueva.

La etiqueta y las zonas de bajas emisiones: cómo funciona el control real

Las zonas de bajas emisiones que ya operan en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga y otras ciudades españolas controlan el acceso mediante cámaras de lectura automática de matrículas, no mediante lectura visual de la pegatina. El sistema funciona así: la cámara captura la matrícula del vehículo que entra en la zona, consulta la base de datos de la Dirección General de Tráfico para obtener la clasificación ambiental asociada a esa matrícula y, si la clasificación no cumple el umbral mínimo que la ordenanza municipal exige para ese día y hora, genera automáticamente un expediente sancionador.

Esta mecánica tiene una consecuencia práctica importante: lo que determina si el vehículo puede circular o no en la zona de bajas emisiones es la clasificación registrada en la base de datos de la Dirección General de Tráfico, no la pegatina física pegada en el parabrisas. Un vehículo con la clasificación correcta en la base de datos pero sin pegatina en el cristal puede circular sin multa por la zona de bajas emisiones, porque la cámara no lee la pegatina sino la matrícula. A la inversa, un vehículo con una pegatina de una categoría superior a la que le corresponde en la base de datos sería igualmente sancionado, porque el sistema contrasta la matrícula contra los datos oficiales, no contra la pegatina visible.

La sanción por acceder a una zona de bajas emisiones sin la clasificación ambiental requerida es de 200 euros como infracción grave, y varía según la ordenanza municipal. En Madrid, la sanción de Madrid 360 es de 200 euros, reducible al 50 por ciento con pronto pago. En Barcelona, la sanción de la zona de bajas emisiones ronda igualmente los 200 euros. Para un análisis detallado de cada ciudad y sus restricciones concretas, ver la guía de zonas de bajas emisiones en España.

Criterios técnicos de clasificación: los umbrales exactos

La clasificación ambiental de la Dirección General de Tráfico se basa en la combinación de tres variables: el tipo de combustible o energía del vehículo, la norma Euro de homologación de emisiones y la fecha de primera matriculación. Los umbrales exactos son los siguientes.

Para vehículos de gasolina: la etiqueta B se asigna a los matriculados desde enero de 2001 hasta diciembre de 2005 (norma Euro 3), y la etiqueta C a los matriculados desde enero de 2006 en adelante (norma Euro 4 y posteriores). Los gasolina anteriores a enero de 2001 quedan sin etiqueta.

Para vehículos diésel: la etiqueta B se asigna a los matriculados desde enero de 2006 hasta agosto de 2015 (norma Euro 4 y Euro 5), y la etiqueta C a los matriculados desde septiembre de 2015 en adelante (norma Euro 6 y posteriores). Los diésel anteriores a enero de 2006 quedan sin etiqueta. La asimetría con el gasolina (cinco años de diferencia en el umbral de entrada) refleja la mayor contaminación de partículas del motor diésel respecto al gasolina.

Para vehículos híbridos: la etiqueta ECO se asigna a los híbridos no enchufables (HEV, MHEV) con independencia de la norma Euro, y a los híbridos enchufables (PHEV) que emiten más de 20 gramos de CO2 por kilómetro o cuya autonomía eléctrica es inferior a 40 kilómetros. La etiqueta CERO se asigna a los híbridos enchufables que cumplen simultáneamente ambos umbrales: 20 gramos de CO2 por kilómetro o menos y autonomía eléctrica de 40 kilómetros o más. Este doble requisito es el matiz más desconocido del sistema: un PHEV con 60 kilómetros de autonomía eléctrica pero 25 gramos de CO2 por kilómetro no obtiene la etiqueta CERO sino la ECO.

Para vehículos eléctricos puros (BEV) y vehículos de pila de combustible de hidrógeno: etiqueta CERO automática, sin condiciones adicionales. Para vehículos de gas natural (GNC, GNL) y gas licuado de petróleo (GLP): etiqueta ECO.

Preguntas frecuentes

Es obligatorio pegar la etiqueta ambiental en el parabrisas?

No es obligatorio en todo el territorio nacional. La Dirección General de Tráfico recomienda colocarla pero no existe una obligación legal estatal que sancione su ausencia física. Sin embargo, algunas ordenanzas municipales de zonas de bajas emisiones pueden exigir la exhibición visible del distintivo como requisito adicional. En la práctica, la mayoría de los controles de las zonas de bajas emisiones funcionan mediante cámaras de lectura de matrículas que consultan la base de datos de la Dirección General de Tráfico, no mediante lectura visual de la pegatina. Lo que realmente importa es que el vehículo tenga la clasificación ambiental correcta registrada en la base de datos.

Cuánto cuesta la etiqueta ambiental y dónde se consigue?

El precio oficial fijado por la Dirección General de Tráfico es de 5 euros. En Correos, tanto en ventanilla como en Correos Market online, el coste es de 5 euros más los gastos de envío si se solicita online (entre 1 y 3 euros adicionales según la modalidad). En talleres CETRAA autorizados, el precio es también de 5 euros. Algunas gestorías la tramitan a un precio superior (8-15 euros) porque incluyen la verificación previa y la gestión completa. La vía más rápida es acudir a una oficina de Correos con el permiso de circulación: la emiten al momento.

Qué pasa si mi coche no tiene ninguna etiqueta ambiental?

Los vehículos sin etiqueta ambiental (antiguamente llamados categoría A) son aquellos que no cumplen los requisitos mínimos de ninguna de las cuatro categorías: gasolina anteriores a enero de 2001 y diésel anteriores a enero de 2006. Estos vehículos no pueden acceder a las zonas de bajas emisiones cuando las restricciones están activas, no pueden aparcar en zonas reguladas por el Servicio de Estacionamiento Regulado en algunas ciudades y, en episodios de contaminación, son los primeros en quedar excluidos de la circulación urbana. No existe pegatina para estos vehículos: la ausencia de distintivo es la propia marca.

Mi coche está matriculado en otro país de la Unión Europea. Puedo obtener la etiqueta española?

No directamente. La etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico solo se emite para vehículos matriculados en España y registrados en la base de datos de la Dirección General de Tráfico. Los vehículos con matrícula extranjera que circulen por zonas de bajas emisiones españolas deben consultar las ordenanzas municipales específicas de cada zona, ya que algunas ciudades aceptan los distintivos ambientales del país de origen (Alemania, Francia) y otras exigen un registro previo del vehículo en un sistema municipal. Madrid, por ejemplo, permite el registro previo de vehículos extranjeros en su sistema Madrid 360 para circular por la zona de bajas emisiones.

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Fuentes y metodología